BigBear 2.0 roba sesiones de Microsoft 365 incluso con MFA
Una campaña de phishing interceptó credenciales y cookies de sesión para entrar a Microsoft 365 después del segundo factor. Qué implica para empresas de Argentina y Latinoamérica.
- Por Emmanuel Araujo
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Una operación de phishing como servicio llamada BigBear 2.0 logró comprometer cuentas corporativas de Microsoft 365 aunque las víctimas completaran la autenticación multifactor. La investigación de CloudSEK, difundida el 7 de septiembre, atribuye a la infraestructura observada más de 5.000 registros de credenciales robadas y accesos confirmados en 258 organizaciones.
El dato no demuestra que la autenticación multifactor sea inútil. Muestra que los métodos tradicionales —como códigos o aprobaciones desde una aplicación— pueden ser burlados cuando el atacante se ubica entre el usuario y el sitio legítimo y captura la sesión ya autenticada. La campaña seguía activa al momento del relevamiento, aunque parte de su infraestructura de phishing llevaba casi tres semanas fuera de línea.
Cómo funcionó el ataque
BigBear 2.0 se apoya en Evilginx2, una herramienta que permite montar un proxy adversary-in-the-middle. La víctima recibe un enlace y ve una página que reproduce el inicio de sesión de Microsoft; detrás, el proxy reenvía cada paso al servicio verdadero, observa la contraseña y espera a que el usuario complete el segundo factor.
Cuando Microsoft devuelve una cookie de sesión válida, el proxy también la captura. El atacante puede reutilizarla para ingresar sin repetir la contraseña ni el desafío de MFA. CloudSEK contabilizó 474 autenticaciones con MFA superada, 1.032 contraseñas en texto plano y 4.148 cookies de sesión dentro del panel analizado.
La plataforma operaba con 42 servidores virtuales y al menos cinco afiliados que recibían datos robados mediante bots de Telegram. Los investigadores también observaron proxies residenciales alineados con la ubicación de las víctimas, una técnica destinada a reducir alertas por accesos desde países o direcciones IP inesperadas.
Por qué importa más allá de las contraseñas
Una sesión de Microsoft 365 puede abrir correo, Teams, SharePoint y OneDrive, además de aplicaciones conectadas por inicio de sesión único. Por eso, el impacto potencial excede una casilla comprometida: puede incluir documentos, contactos, conversaciones internas y oportunidades para realizar fraude por correo empresarial.
